nadie había enseñado a comer con cabeza
tan cautivadora como trágica
Ana Rossetti expone unas experiencias sexuales y eróticas que cualquiera podría vivir
su médico solicita los servicios de Holmes
produce angustia y deseos
Voluptuosidad autor_Valladares nadie había enseñado a comerDice Muoz de su libro: es posible que sea escandaloso, digno de la reprobacin de las personas rectas y sensatas. Y, en efecto, el Cristo de la lujuria que, segn Cansinos Assens, era nuestro escritor, se aplicar en Voluptuosidad, como si de unas memorias erticas a la manera de Casanova o de Bradomn se tratara, a ejemplificar, a travs de su protagonista Isaac s, es una roman clef , las diferentes clases de amor. Estamos ante un nuevo caso de literatura